Impulsan rescate de estructuras históricas en Ponce como eje de recuperación tras los terremotos
La Escuela de Arquitectura y Diseño de La Católica lidera la iniciativa.
Tras los severos daños provocados por los terremotos que impactaron el sur de Puerto Rico, múltiples estructuras históricas del casco urbano de Ponce quedaron marcadas por el deterioro y la incertidumbre sobre su futuro. Al día de hoy, varias de estas edificaciones reabren sus puertas como símbolo de resiliencia y recuperación, luego de un ambicioso esfuerzo de conservación que ha contado con el respaldo directo de la Escuela de Arquitectura y Diseño Rafael Hernández Colón de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico.
Precisamente, de cara al mes de la Conservación del Patrimonio Histórico Edificado, la Escuela de Arquitectura y Diseño de La Católica propuso al país la celebración de una nueva edición de “Ponce Abre Sus Puertas: Estructuras Rescatadas”. Se trató de un recorrido arquitectónico que le permitió a los puertorriqueños acceder a nueve propiedades ubicadas en el Centro Histórico de la Ciudad Señorial, las cuales han sido rehabilitadas tras los daños ocasionados por los sismos y otros eventos naturales.
“Estas estructuras no son desechables. Cada una representa una parte irreemplazable de nuestra historia. Abrir sus puertas al público es una forma de demostrar que sí es posible rescatarlas y devolverles vida. Esta experiencia permite el privilegio de entrar en sus espacios más íntimos, donde se comparte con amigos y familiares”, expresó la profesora Magda Bardina quien lidera los esfuerzos desde la Unidad de Preservación y Conservación Adaptativa de la prestigiosa Escuela en Ponce.
La iniciativa también resaltó el rol de los propietarios de estas edificaciones, a quienes describen como “héroes anónimos”, por su compromiso con la conservación del patrimonio.
“Entre las edificaciones se pueden observar obras rescatadas en su totalidad, como lo es la residencia de don Guillermo Silva y Serrallés Icon, al que yo le llamo el rascacielos de ladrillo de Ponce, ya que es el edificio de ladrillo más alto de la ciudad. Pudimos entrar al Teatro la Perla de Ponce, cuyos trabajos de rescate son de gran alcance y el mismo está en estos momentos en proceso de restauración. Igual, entre los dueños de estas propiedades tenemos empresarios jóvenes que están comenzando a formar su familia; profesionales de distintos campos que creen en el rescate de las edificaciones históricas; asociaciones que abogan y actúan en pro del patrimonio; empresas privadas que mantienen impecables sus estructuras; y, el Municipio de Ponce, con dos ejemplos de emprendimiento”, acentuó la arquitecta.
“Ponce Abre sus Puertas” comenzó en el edificio histórico Forteza, casa de la Escuela de Arquitectura y Diseño Rafael Hernández Colón. Los grupos se dividieron en 5 rutas que integraron estructuras como Serrallés Icon, Ponce Plaza Hotel y Casino, la casa José Rovira Anadón, las antiguas residencias de Margarita Bestard, la Plaza Antigua de Ponce, la Bodega de Méndez, entre otros. Como contraste, en el tramo de la calle Reina, entre las calles Méndez Vigo y Torres, existe un grupo de estructuras apuntaladas esperando ser rescatadas.
“El patrimonio histórico edificado es único e irrepetible. Una vez se pierde, desaparece para siempre. Por eso, su conservación no es solo un acto de memoria, sino una inversión en la identidad cultural y en el desarrollo sostenible de nuestras ciudades. Por eso, proponemos al país esta iniciativa de gran valor. De hecho, nuestros estudiantes participan directamente en el análisis, documentación y narrativa de estos espacios. Involucrar a nuestros estudiantes en estos procesos no solo los forma como profesionales, sino como ciudadanos comprometidos con su historia y su país. Ellos son los próximos custodios de nuestro patrimonio, y esta vivencia les permite entender que preservar es también construir futuro”, sentenció.
Mientras, el decano de la Escuela, el Arq. Juan Emmanuelli, expresó “Ponce Abre Sus Puertas 2026: Estructuras Rescatadas” afirma una verdad esencial: la ciudad no se conserva sola, sino por la voluntad de quienes deciden rescatar, reinvertir y devolverle vida a un patrimonio que ha definido la identidad de Ponce por décadas. Cada estructura en este recorrido representa memoria, continuidad urbana y compromiso con el futuro. Desde la Escuela de Arquitectura y Diseño de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico, reconocemos este esfuerzo como un acto de responsabilidad cultural y ciudadana y celebramos que estos espacios continúen siendo parte activa de nuestro entorno edificado”.
El evento contó con la colaboración del Municipio Autónomo de Ponce, organizaciones sin fines de lucro, asociaciones estudiantiles, profesionales de diversas disciplinas y auspiciadores. Tal es el caso de Máster Paints, que se unió a La Católica. “La conservación y restauración de estructuras históricas exige conocimiento, sensibilidad y el uso de productos formulados específicamente para este tipo de obra. Cuando se utilizan los materiales correctos, no solo se protege la estabilidad de la estructura, sino también el valor cultural y arquitectónico de un patrimonio que nos pertenece a todos”, señaló Miguel Vergara Gascot , quimico conservacionista y gerente general de la planta Master Paints, ubicada en Guayanilla, donde se manufactura la línea Restaura, aprobada por el Instituto de Cultura Puertorriqueña, para este tipo de trabajos de restauración.
Durante el recorrido, los asistentes recibieron información de primera mano sobre las técnicas de restauración, los niveles de intervención y las historias detrás de cada propiedad, incluyendo estructuras emblemáticas y proyectos privados que evidencian distintos enfoques de recuperación.
“Ponce ha demostrado históricamente su capacidad de levantarse ante la adversidad. Este esfuerzo marca un norte claro: la recuperación de la ciudad a través de la conservación de su patrimonio. Lo que nos enriquece como país es el legado de estas maravillosas edificaciones que nunca más volveremos a hacer. La Ciudad se enriquece conservando la arquitectura del pasado, que a la vez coexiste con las edificaciones de nuestros tiempos”, puntualizó la profesora.
La actividad se celebró el sábado, 18 de abril de 2026












